Estamos rodeados de plástico. Pero el verdadero problema podría estar dentro de nosotros. Cada día entramos en contacto con partículas microscópicas de plástico a través de los alimentos, el agua y el aire que respiramos. Estas partículas, conocidas como microplásticos y nanoplásticos, son tan pequeñas que algunas pueden atravesar barreras biológicas e interactuar con nuestras…